Cada vez que un buyer B2B inicia una evaluación seria, el recorrido se parece mucho a esto: abre Google, lanza una consulta amplia, revisa un par de sitios y enseguida busca qué opinan otros. Puede ser un hilo en Reddit, una reseña en G2, un comparador en Capterra o un análisis de Gartner.
Esa metodología hoy está guiada por IA, cuando alguien pregunta en un buscador o a un asistente quién puede acompañar una transformación digital o qué software elegir, las respuestas ya incluyen reseñas, comparativos, casos de éxito y contenido de terceros. La conversación salió hace tiempo de tus propios canales.
Las marcas con mejor posición en la mente del mercado combinan tres capas. Construyen bien sus activos propios, invierten con criterio en paid y, sobre todo, toman en serio el shared media y las reseñas como infraestructura de decisión, no solo como reputación online.
Cuando hablamos de shared media, nos referimos a todos esos espacios en los que tu marca aparece, aunque tú no controles cada palabra: reseñas en plataformas especializadas, comunidades, foros, blogs de terceros, contenidos en colaboración.
La clave está en esa tensión: tú puedes impulsar la conversación, pero no dictar el guión. Las plataformas serias ponen candados contra la generación masiva de reseñas artificiales, exigen ciertos criterios de verificación y moderan el exceso de promociones. Eso incomoda a algunas empresas, aunque justamente ahí reside el valor para quien compra.
¿Por qué este tipo de contenido pesa tanto en la decisión B2B?
Cuando tú eliges un proveedor importante para tu organización, seguramente haces algo parecido. No te quedas solo con la página de servicios, buscas qué dicen otros. Tus clientes hacen exactamente lo mismo contigo.
Durante años, sitios como G2, Capterra o Gartner Peer Insights funcionaron como fuentes útiles en la parte alta del journey: ayudaban a entender el mercado, comparar categorías y ver qué actores existían. Hoy juegan en otra liga.
Por un lado, aparecen en los primeros resultados cuando alguien busca una solución en Google. Por otro, muchas respuestas basadas en IA se apoyan en estos mismos índices y reseñas para construir sus recomendaciones. Además, estas plataformas ya integran elementos que aceleran el paso a la acción: rangos de precio, capacidades clave, comparaciones directas, accesos rápidos a demos o formularios.
En la práctica, esto significa que:
En paralelo, hay un trabajo que empieza en tus activos propios. En Zubia recomendamos pensar ciertas páginas como pilares que la IA y los compradores pueden entender de un vistazo. Por ejemplo, para cada servicio core o solución estratégica, trabajar una página que incluya, al menos:
Esta combinación ayuda a responder tres preguntas del buyer en un solo lugar: ¿Quién eres?, ¿A quién ya ayudaste? y ¿Qué puedo esperar si trabajo contigo?. Y al mismo tiempo envía señales claras a buscadores e IA de que ahí hay experiencia, tracción y comprensión profunda del problema.
Hay una línea muy delgada entre impulsar reseñas y convertirlas en un texto que nadie cree. Una reseña útil para un buyer B2B rara vez suena perfecta. Tiende a ser concreta, humana, incluso un poco desordenada. Menciona qué se logró, qué costó trabajo, qué podría mejorar. Cuando todas las reseñas repiten el mismo tono, sin matices ni detalles, el radar de desconfianza se activa.
¿Cómo se ve una buena gestión de reseñas en este contexto?
La alternativa habitual, intentar borrar opiniones negativas, presionar para que se retiren comentarios incómodos o comprar reseñas, rara vez genera una reputación sólida. Puede maquillar la foto por un tiempo, pero te aleja de la información que realmente te permite crecer.
Desde nuestra experiencia, las empresas que abrazan esta incomodidad terminan con un activo muy poderoso: un conjunto de historias reales que muestran cómo trabajan, qué pasa cuando algo se desajusta y de qué manera responden. Eso pesa mucho más que una página con claims perfectos y cero señales externas.
Cuando proponemos a una empresa B2B trabajar en serio su estrategia de reseñas y shared media, casi siempre aparece la misma resistencia: el tiempo.
Escuchamos cosas como “sí queremos estar en esas plataformas, pero el equipo está saturado”, “es difícil coordinar con los clientes para que dejen un comentario” o “revisar todo eso nos tomaría demasiadas horas”. Y es cierto: requiere esfuerzo. Implica procesos internos, alineación de áreas, seguimiento.
En la práctica, los obstáculos más frecuentes son:
Desde Zubia abordamos este trabajo en dos capas. Por dentro, acompañamos a la empresa a ajustar expectativas. Se trata de entender que una reseña crítica no invalida todo lo que haces bien; señala áreas que puedes mejorar y te da una foto externa de tu operación.
Por fuera, ayudamos a que los casos de éxito que ya existen, y que muchas veces pasan desapercibidos en el día a día, se conviertan en historias visibles: testimonios, reseñas, contenidos cocreados. La experiencia positiva que ya generas para tus clientes puede tener mucho más alcance si la conviertes en evidencia estructurada y fácil de encontrar.
En cualquier estrategia Go To Market orientada a GEO y a IA, este paso llega tarde o temprano. El punto no es si tu empresa entrará al mundo de las reseñas y del shared media, sino en qué momento decide hacerlo de forma madura, preparada y con intención.
Si miras el journey de un comprador B2B hoy, verás un patrón claro: tus anuncios y tu contenido propio abren la puerta, pero la confianza se construye en gran medida a través de terceros. Reseñas, comparativos, casos que se cuentan fuera de tu sitio, conversaciones en foros y comunidades.
En Zubia creemos que una estrategia moderna de marketing y revenue en Latinoamérica integra esa realidad en su diseño, desde el inicio. No se trata de abandonar tus canales, sino de conectarlos con un ecosistema de shared media que refuerce lo que dices con lo que tus clientes viven todos los días.
Cuando logras alinear lo que publicas, lo que otros cuentan de ti y lo que la IA encuentra al responder preguntas sobre tu categoría, tu marca deja de competir solo por atención. Empieza a competir por confianza informada. Y en el contexto B2B, ese suele ser el factor que decide quién entra en la shortlist y quién se queda en la orilla.