Practicar y practicar y practicar y...
¿Sabías que para alcanzar lo que se llama maestría, o sea una destreza excepcional, en cualquier disciplina se necesitan 10 mil horas de práctica? “Diez mil horas es el número mágico de la grandeza”, dijo hace algunos años Malcolm Gladwell[1], un célebre periodista norteamericano que fue el primero en plantear esa idea, causando revuelo. “La práctica -explicó- no es lo que uno hace cuando es bueno. Es lo que uno hace para volverse bueno”. Intuitivamente su propuesta parecía sólida y, aunque posteriormente se cuestionó, la cifra dejó huella en toda una generación.